Elabora tu propia crema hidratante casera

¿Sabes que una piel bien hidratada se mantiene joven y fresca durante mucho más tiempo? Nuestra mejor aliada puede ser una crema hidratante casera, un cosmético que favorecerá el buen estado de la dermis y que aportará un extra de nutrición para preservar nuestra belleza corporal.

Ya sabes lo importante que es la hidratación para tu piel, ahora es el momento de elegir aquellas lociones o cremas que mejor se adapten a tus necesidades. ¿Cómo puedes hacer tu propia loción casera? Te sugerimos leer este post para que puedas hacer tu propia loción hidratante.

Elabora tu propia crema hidratante

Realmente, hacer una crema hidratante casera es fácil si aprendes los conceptos básicos para formular tus propias recetas y personalizarlas para tu tipo de piel. Antes de empezar, necesitarás tener en cuenta tres factores importantes: tu edad, el tipo de piel que tienes y la estación del año.

1. Principales fases en la elaboración de la crema

Para empezar, debes tener en cuenta que el componente principal de una crema es el agua. La mayoría de las cremas que compras en el mercado incluyen una gran cantidad de agua. Por lo tanto, debes tratar el agua con un conservante para evitar la formación de bacterias y hongos.

Hay muchos ingredientes beneficiosos solubles en agua, inclusive el agua destilada se puede sustituir por agua de rosas, zumo de aloe, hidrolato de Hamamelis y ácido hialurónico.

También debes saber que una emulsión se compone de tres fases bien diferenciadas. Vamos a conocerlas previamente para que sepas la importancia que tienen en la preparación de tu crema.

1. 1. Fase acuosa

Una fase importante, tal como hemos explicado anteriormente. En esta debemos decidir el agua que llevará nuestra fórmula. Puede ser de hidrolatos, aguas florales o frutales, jugo de aloe vera, infusiones de todo tipo o simplemente agua destilada o hervida.

Generalmente, en esta fase se suele añadir la goma xantana que sirve, principalmente, para conseguir una textura tipo gel.

1.2. Fase oleosa

Los aceites y las mantecas añaden antioxidantes y nutrientes a las cremas. Los diferentes aceites nos aportan propiedades muy beneficiosas para los diferentes tipos de piel. Algunos piensan que los aceites pueden provocar acné mientras que, en realidad, pueden ayudar a reducirlo, así como a evitar la inflamación causada por ellos.

Hay aceites que son especialmente buenos para curar la piel seca y reducen la apariencia de las líneas de expresión.

1.3. Emulsionantes y aditivos

A nadie se le escapa que el aceite y el agua no se mezclan muy bien, por ese motivo, si se quiere hacer una crema que los incluya, se necesita de un emulsionante, ya que tiene un componente que atrae al agua y al aceite. Actúa a modo de pegamento para conseguir sellar la fase oleosa y acuosa.

Cabe destacar que no cualquier cera emulsionante sirve para hacer cremas. Las ceras de carnauba, candelilla o abejas no pueden ser usadas para hacer una crema o una loción. Hay un gran número de emulsionantes en el mercado que pueden aportar diferentes texturas a las cremas. En esta fase es fundamental comprobar la cantidad que se usa.

2. Elaboración de una crema facial casera

Antes de comenzar con elaboración, vamos a indicarte qué materiales debes utilizar y los ingredientes de los que debes disponer:

2.1. Materiales

– Dos vasos.

– Un bol para agua fría.

– Una báscula.

– Un termómetro.

– Una batidora.

– Una varilla pequeña.

– Un papel que sirva para medir el pH.

– Un envase para la crema.

2.2. Ingredientes según las fases:

– Fase acuosa

– 25 gramos de agua.

– 5 gramos de pulpa de aloe vera.

– 1 gramo de glicerina.

– Fase oleosa

– 12 gramos de aceite de nuez de albaricoque (se puede utilizar avellana, jojoba o sésamo).

– 2 gramos de aceite de rosa mosqueta (también se puede optar por aceite de borraja, argán o germen de trigo).

– 1 gramo de manteca de karité.

– 3 gramos de emulsionante.

– Aditivos

– 2 gotas de vitamina E.

– 0,8 gramos de conservante.

– 10 gotas de aceites esenciales (se puede incluir geranio, palo de rosa, mirto, etc.).

2.3 Preparación de la crema facial

– Se pesan los ingredientes de la fase acuosa y oleosa.

– Los ingredientes de las dos primeras fases se pasan al baño maría hasta alcanzar los 70 ºC.

– Posteriormente, se retiran del fuego.

– Seguidamente, se mezclan la fase acuosa y oleosa usando la batidora durante 2 minutos.

– La mezcla obtenida se incluye en un recipiente de agua fría que se habrá preparado previamente.

– Una vez preparada la emulsión se añaden el resto de los ingredientes, mezclándolos con la varilla.

– Medimos el pH que tiene que estar entre 5 y 7. Para tal fin, se coge una pequeña muestra de crema y se pone en la tira.

– Se pasa la loción al envase y se deja en la nevera 24 horas antes de usar.

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3. Hacer una crema casera corporal

A continuación, te proponemos una crema natural para usar en el cuerpo en la que se incluye avena, ya que aporta grandes beneficios para la piel. Si este cereal se usa bien molido, es muy hidratante y sirve para calmar la piel. Asimismo, puedes añadir aceite de oliva, que es muy hidratante para la epidermis.

Vamos a ver una forma sencilla de preparar esta extraordinaria crema de avena para el cuerpo.

3.1 Ingredientes

– 1/2 taza de avena molida.

– 2 cucharadas de manteca de karité o de cacao.

– 1 cucharada de aceite de oliva.

3.2 Preparación

– Debes elegir un bote adecuado, mejor opaco, para mezclar los ingredientes.

– Si no tienes avena molida fina, puedes triturar los copos hasta que queden como polvo.

– En el bote se agrega la manteca de karité o cacao, se añade la avena y el aceite de oliva.

– Se remueve bien todos los ingredientes hasta que queden bien integrados.

– Puedes aplicar esta crema a diario en todo el cuerpo, incluido el rostro.

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